Wednesday, April 15, 2009 0 comments

antoine

Hace tres años, Antoinette nos presentaba en su taller a un costurero silencioso, delicado y muy tímido con el que apenas nos podíamos comunicar en francés: antoine. Hoy Antoine es el jefe del taller central millecollines en Kigali, el pilar de producción y un padre para el proyecto. En la primera colección quedó claro que conocía bien el patronaje y que era el mejor en confección. Meticuloso hasta el agotamiento y muy perfeccionista. Cuando le enseñábamos los nuevos modelos de pantalones susurraba muy bajito: "Nooo, no es posible, la bragueta de mujer debe ir al revés". Y tenía razón en término teóricos aunque a la práctica este fue el comienzo de las contradicciones que les presentaríamos. Con el tiempo, es increíble darse cuenta de cómo nos hemos adaptado todos. Cómo hemos conocido en profundidad la manera de trabajar de Antoine y cómo él ha sabido comprender la nuestra. Hoy, entiende cualquier modelo por muy extravagante que sea y en cada nueva prenda ve un reto. Le apasiona su trabajo y de vez en cuando, nos propone aportaciones distintas, costuras nuevas y detalles de prenda que nunca habríamos imaginado. Se está despertando en él un lado creativo y de eso se trata, de formar un equipo que con el tiempo entienda los valores, las formas y los detalles de la marca. Por encima de todo esto, antoine se ha ganado nuestra confianza y eso en un proyecto de estas características es básico y no tiene precio.
Friday, April 10, 2009 1 comments

over de rainbow, so high!

alguien se ha asomado de entre las colinas para recordarnos que hoy no es un día cualquiera...
Tuesday, April 7, 2009 1 comments

percances cotidianos

Mi madre y Carlos vinieron hace varias semanas a revisar proyectos de la fundación a Ruanda. Estábamos en casa por la tarde después de una reunión con Antoinette para intentar tirar adelante - sin éxito - el proyecto de construcción de la escuela primaria. Carlos necesitaba un taxi para ir al centro de la ciudad. Isidor - el chico que trabaja en casa - salió a la calle en busca de un espontáneo conductor/colega que siempre ronda el barrio por si sale algún servicio. Oímos abrirse la puerta, Carlos cogió sus bártulos dispuesto a partir cuando se oyó un estruendo "crarggggg". Al asomarnos vimos al buen hombre metido en su Corolla blanco literalmente hundido en un desnivel que queda a un lado de la rampa de entrada. Todos nos preguntamos cómo narices había podido desviar tanto el volante y caer en el boquete. El buen hombre salió todo sofocado temiendo por el estado de su carro y por la cara que pondría su cliente al ver su falta de habilidad en la conducción, hecho que podría costarle su ingreso esperado del día o de la semana. El bajo del coche colgaba del desnivel. Observamos la escena y entonces decidimos emplear toda nuestra fuerza para intentar sacar el coche del agujero. NOTA IMPORTANTE!: el buen hombre taxista pretendía que empujaramos todos mientras él se quedaba metido en el coche - por si las moscas - habrase visto algo igual!? Lo hicimos bajar rápido. Cliente incluido todos empujando, el maldito coche era viejo pero pesaba como un diablo. Durante unos momentos esperamos a ver si el buen hombre daba con una solución más afortunada y tras 10 minutos de contemplación de la situación y murmullos en kinyarwanda (nota: para entonces ya teníamos en la puerta varios mirones) sacó todo embalado el gato oxidado que llevaba milagrosamente en el interior de su carro con la cara iluminada por la brillante idea que había tenido. Se dispuso entonces a levantar el coche por uno de los laterales. Lejos estaba de ser una solución muy acertada, el coche se elevaría de lado pero seguiría hundido. Carlos temió que su llegada al centro le costara la tarde entera y se dispuso a echarle un cable al buen hombre que seguía sofocado. Los mirones seguían mirando así que Carlos decidió darles un poquito de protagonismo. Mando avisar a tres colegas de cada mirón y organizó en menos de 5 minutos toda la operación, la mitad de los chiquillos del barrio que durante el día se tumban en los jardines a esperar un milagro estaban ahora levantando - con éxito - el Corolla del buen hombre. No de forma altruista, - noooooo - pues tendieron la mano muy rápido al acabar el "sudado" esfuerzo. Ese día estaban de suerte. El taxista miró a Carlos aliviado y le dio una y otra vez las gracias. Tras el "pequeño" altercado ambos partieron al centro sin más contratiempos. Se rumorea que desde ese día el buen hombre y su Corolla no se han querido aventurar a bajar rampas no identificadas en busca de clientes.
Sunday, April 5, 2009 0 comments

Issue #6

Very proud african "mse" Location: Rwenzi village By: MC
 
;